Hace 50 años en México se vivía un notorio momento de euforia política y cultural. El 68 mexicano, presente todavía en ese momento, dejó en la conciencia de muchos jóvenes la idea y la convicción de que algo, efectivamente, estaba cambiando, como lo dijo Bob Bylan. La militancia política y la actividad cultural eran parte de un mismo proyecto colectivo. Por lo menos así lo visualizábamos. Los no olvidados setenta, en muchos aspectos, transformaron el pensamiento de millares de jóvenes en el mundo. Hablo por supuesto también de la influencia musical y la filosófica.
En 1974 aquí, en Zacatecas, se edita el primer número de la revista Dosfilos. Su inmediato antecedente lo tuvo en otra revista que vio sólo seis números, se llamó Los Múltiples Caminos. Comenzar a editar Dosfilos fue una aventura que creció y creció con el tiempo. Su nombre, Dosfilos, alude a esas dos inquietudes que desde el inicio tuvo su director, mi hermano José de Jesús Sampedro. Dosfilos: revista de literatura y política.
Si alguien me pregunta ahora cuál es el primer recuerdo que conservo de ese tiempo lo relaciono de inmediato con el ruido de los linotipos de la imprenta universitaria donde se formaron los primeros números. Y es ahí donde, además, comenzamos a aprender el oficio del corrector de estilo, todos nosotros, los que nos agrupábamos alrededor de los roles de pruebas para ver los símbolos en los márgenes de las galeras y descifrarlos poco a poco.
Luego entendería la consigna de José de Jesús, el eterno surrealista: “Cuando me asalta una ética, me asalta una estética”. Y comprendí por qué se mantuvo lejos de la cultura oficial o de las becas que se ofrecen a las revistas y a los creadores el estado…
Refuerzo la concepción: una militancia cultural, llamémosla así, debió ser acorde a una militancia política. Esa manera de concebir el fenómeno literario nunca abandonó a José de Jesús, aunque finalmente se definiera anarquista.
En el Árbol Hemerográfico de la Literatura Mexicana elaborado por Christopher Domínguez aparece Dosfilos entre las más perseverantes e independientes del siglo xx. Dosfilos se mantuvo gracias al apoyo de los amigos y a la persistencia de su director.
En 1974 se realizó un encuentro de revistas literarias independientes auspiciado por la Universidad Autónoma de Zacatecas. Estuvieron presentes más de cuarenta propuestas. “Debo decir, con tonto orgullo, que sólo Dosfilos se mantiene”, solía declararlo José de Jesús.
Una panorámica más amplia de un investigador y cronista poblano que recopiló el registro de las revistas mexicanas de principios de siglo a los años 50 del xx, afirmaba que se enfrentó a una tarea difícil porque lo más común era que apareciera un número y a los tres desapareciera. De los 50 en adelante el panorama en México seguía siendo pobre.
Dosfilos ha llegado a los 50 (y dos) desafiando muchos obstáculos.
Dosfilos en estos apenas jóvenes 50 (y dos) años, ha sido también un fiel reflejo de los cambios sociales. Recuerdo, por ejemplo, que a mediados de los setenta se forman los talleres literarios en el inba, dos de ellos pilotos, el de San Luis Potosí y el de Aguascalientes, coordinados por el novelista ecuatoriano Miguel Donoso Pareja. Si revisamos las páginas de Dosfilos no es extraño encontrar publicados a los miembros de esos talleres.
Muchos escritores mexicanos vieron ahí sus primeras obras publicadas. Aprendimos mucho de Dosfilos. Una concepción surrealista de la literatura y de la vida. La propuesta de los antipsiquiatras, el rock, la poesía, la contracultura, nunca dejará de sernos ajena.
Dosfilos es un referente único, no tiene antecedente.
Que se quedé como está, que nadie la toque; que nadie la vuelva a profanar entre sus sucias y anodinas manos.
Texto leído en el foyer del teatro Fernando Calderón, en Zacatecas, el 13 de marzo de 2026 durante la celebración del aniversario 50 (y dos) de la Revista Dosfilos.








0 Comments