1970.

UNA ROSA PARA EL CORAZÓN DE LA VIDA
Nuestra demencia nos lleva a dibujar Nuestra demencia nos lleva a escribir Nuestra demencia nos lleva a reglar cada día,
una rosa para el corazón de la vida Nuestra demencia nunca ganará, amor
Su demencia los lleva a pelear
Su demencia los lleva a matar
Su demencia los lleva a tirar cada día una bala al corazón de la vida
Su demencia ganará, amor,
Perderemos, amor Yo sé
Y ellos ganarán Tú lo sabes
Sin embargo,
Dibujaremos, escribiremos y regalaremos cada día una rosa al corazón de la vida.


MANADA DE CIERVOS MUEREN DE LA SED
Dejamos detrás de nuestras espaldas una manada de ciervos muertos de la sed,
Inventamos cuentos,
Volteamos las caras a los exilios lejanos detrás de los mares, olimos la alienación que se familiarizó con nosotros olvidamos las rosas de nuestro primer amor, allá,
en los armarios de los árboles,
y ya no recordamos los tendederos que extrañan nuestras ropas ya no repetimos la cariñosa palabra “Madre”.
Nos resecamos, se saquearon nuestras fuentes en las mesas de la ju-
risdicción,
nos dolieron las cartas,
no son cartas de familia o amigos,
ya no nos gusta “Buenos días”,
ya no nos gustan los carteros:
Dejamos detrás de nuestras espaldas una manada de ciervos que
muertos de la sed, Nos tocó el herrumbre
y todavía no realizamos que habíamos fallado en la mitad de nuestras edades,
y que descendemos a la ausencia y que nuestros almas se conchabar- on con el hambre y el vacío.
¿Algún día nos extrañarán los pájaros que dejamos allá? ¿Extrañaremos la necedad de la infancia? ¿Extrañaremos nuestras familias y la imagen de la hermana mayor? Ya no estoy seguro
Ya no sé de donde viene esta flojera en nuestros huesos
Ya no estoy seguro de nada
Porque dejamos detrás de nuestras espaldas,
una manada de ciervos que mueren de la sed.


GRATITUD
Tenía una casa
Puso la llave en su mano
La dijo: tómala
Es mi regalo para ti
Tenía un caballo y puso la silla de montar en su espalda La dijo: monta
Es mi regalo para ti
Tenía un fusil
Lo puso en sus hombros
La dijo, tenlo
Es mi regalo para ti
Ella tomó la casa
el caballo,
recargó el fusil con dos balas
y le disparó en el corazón.


ATENCIÓN
Hay muchas cosas que necesitan más atención
Un lunar perdido en la mejía del cielo
Una paja en el pico de un pájaro
Una hierba que usa la respiración de la mariposa como perfume Una gota de rocío acostada en el pecho de un crisantemo
Y el vestido de la vecina colgado en el tendedero


POEMAS KURDOS TRISTES
Leo un triste poema kurdo
Ayer vi un pájaro
muerto en la calzada
Lo llevé suavemente en mi palma
Que se enrollé a forma de un nido
Lo traje al cementerio
Lo enterré en una tumba pequeña como mi corazón Hoy, vi una rosa aplastada
Llevé sus pétalos arrancados suavemente
Los puse en la tumba del pájaro
que vi ayer.
Probablemente, continuaré
en leer los poemas tristes.


ESTAS MONTAÑAS SON NUESTROS
No fuimos allá
para llegar donde querían
Subimos las montañas con la fuerza de los que conocieron los secretos de la aspereza
Fijamos en las rocas como aretes gigantes colgados en las orejas de los acantilados altos.
Respiramos el orgullo de las cimas
Felices gritamos, estas montañas son nuestras
Estas cimas son coronas en nuestras cabezas
Somos sus habitantes
Venimos a verlas con almas y corazones
Venimos a verlas para terminar nuestro buen trabajo Venimos a verlas para terminar de la misma manera que planearon.


NO ENTRES AL ATAÚD
Carga tu ataúd siempre
No pienses nunca en la muerte Pero si de repente te ataca Pon tu ataúd en el suelo Engaña a la muerte
Si tu muerte estuvo indudable ve en busca de tu tumba acuesta tu espalda
no te encierres duérmete todo el día
y en la noche
fija bien tu estrella.


INTIMIDAD
A la orilla del río Rin
Un hombre y una mujer
Un perro y una perra
La mujer agarra la mano del hombre Acerca sus labios de sus sollozos El perro se fija con ojos ardientes en los ojos color miel de la perra El río
corre
feliz.
No dejes tu lugar a nadie Cedió su lugar para el pájaro
Le dijeron, cuida el trigo
Dio su lugar para el lobo
Le dijeron: ¡Cuida tus ovejas!
Dio su lugar para el zorro
Le dijeron: ¡Cuida tus pollos!
Dio su lugar para el hombre
Le dijeron: Cuídate.


DAÑOS QUE NO SE PUEDEN REPARAR
Grietas en las paredes de nuestros corazones Gemidos larguísimos
Daños salvajes nos destruyeron Arrepentimiento Fragmentación
Horror
Crueldad infinita
No nos deja respirar.
Grietas en nuestros cráneos Huesos vacíos se dispersan en polvillo
Escapada
Infierno
Resurrección
Y un exilio cojo nos guía
a los estrechos de la decepción y perdida.
Duelo que no se aguanta
quema los dedos de nuestros pies Diluvio que ahoga el hogar de nuestros sueños
Un lodo que amuralla nuestras escaleras Ilusión
Desolación
Desesperación
Sequedad
Un desierto se extiende
y nunca termina
dispersa con polvo nuestros recuerdos.
la vida se enoja con nosotros
y no nos quejamos de la vida
Los destinos nos engañaron hasta la perdición nos fijamos alrededor indiferentemente
e invocamos la cuerda de la nada.


CONVERSACIÓN
¿Qué es la felicidad, padre?
¡Un pájaro que dejó sus plumas y sus alas en el desierto, hijo! ¿Qué es la vida, padre?
¡Estar dentro de un huevo cocido, hijo!
¿Qué es el hombre, padre?
¡Un bailarín acróbata en el borde del abismo, hijo!
¿Qué es el aislamiento, padre?
¡Aislar el alma de las suciedades de la vida, hijo!
¿Qué es el amor, padre?
¡Dicen que es una enfermedad sana, hijo!
¿Qué es el futuro, padre?
¡Un sol que no sale solo para los afortunados, hijo!
¿Qué son las lágrimas, padre?
¡Lluvia que equivocó el camino, hijo!
¿Qué es la braveza, padre?
¡Una bola de fuego en el corazón, hijo!
¿Qué es el dolor, padre?
¡Una camisa que nos pusieron desde el día del nacimiento hasta el día
de la muerte, hijo¡


TIGRES
Cuando era joven
quise ser un tigre con garras fuertes para atacar a quien bloqueara su camino
Cuando crecí, quise ser un tigre que da vueltas en el mundo, sin garras.
Cuando llegué a ser viejo,
quise ser un tigre,
sólo un tigre
que tiene una casa y techo
para protegerse de las garras de los tigres.


EL VAGABUNDO
Se fija en las ventanas
Se fija en las terrazas
Se fija en las puertas
Se fija en las casas
Y le pregunta a Dios
¡Señor, todas estas ventanas, terrazas, puertas y casas Yo no tengo ni una.


OLVIDO
Salió de la casa y no volvió Dicen que le tocó el olvido de repente Y perdió el camino de la casa.


CÓMO SI FUERA MI CANCIÓN
No escribí una canción para mi Tampoco la leí a los demás Pero cada vez que escucho “Canto a mí mismo” de walt whitman Pienso que canto a mí mismo,
Y que tengo que leer la canción a los demás como si fuera mía


EL CAMPESINO
Cuando el campesino se mojó Se puso muy alegre
La tierra será más fuerte
El trigo será abundante.

*
La tierra
se convierte en oro cuando el campesino la toca

*
El campesino trabaja la tierra
Suda
¿Ya saben el secreto de la fertilidad de la tierra?

*
Los árboles llevan sus frutos
El trigo es abundante
El campesino no pensará en el largo invierno

*
Hasta el tractor se mira feliz cuando lo conduce el campesino

*
En los días fríos
El campesino esparció los granos del trigo afuera de su casa pensando en los pájaros hambrientos.

*
Se sentía tranquilo
Vio una nube que se escapa
El campesino está esperando la lluvia

*
A veces el campesino olvida Entonces
Llama al árbol, ¡mi hija¡
A su hija la dice, ¡mi árbol!


UN FOTÓGRAFO KURDO
Un fotógrafo Kurdo por muchos años
fotografía a los novios con la ropa de la ceremonia del casamiento,
a mujeres guapas y hombres elegantes,
a los actores y actoras,
a los alumnos de la escuela,
a los niños en los senos de sus madres o encima de los hombros de sus padres,
a los amantes clandestinamente
que pasan por los callejones antiguos de Alepo. Fotografía las calles antiguas,
los árboles y jardines,
las puertas y ventanas,
las iglesias y mezquitas,
las terrazas llenas de albahaca
y jazmín colgadoa en el hombro de los muros. Fotografía
Y fotografía sin parar
¿Y ahora,
qué puede fotografiar un fotógrafo kurdo en el exilio,
después de haber perdido toda su familia en la guerra de su país, salvo el dolor,
la tristeza, la distracción y la desesperación?

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