Res, res mía

Carlos Germán Belli

Pues mi gran
señoraza,
por qué dura
hoy al trinche,

si te quiero
por quintales
en el bolo
de alimentos,

aun mañana,
tarde, noche,
con poderes
tal de reina,

no comprendes
que yo vivo
cuán pendiente
de tus trozos,

más valiosos
que las ondas
de agua o aire,
o ambas juntas,

y aun sin lo uno
y sin lo otro,
pero nunca
sin tu pulpa,

no comprendes
que no gusto
ni una pizca
de ave o pez,

ni viniendo
bajo forma
del maná
de los cielos,

que me quedo
con tu carne,
señoraza,
res, res mía,

tal papá
con mamá,
o mi hija
con su dueño.

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